Reflexión Semanal

Bienvenido a la Cuaresma

El Papa Francisco pide a los fieles apagar el móvil y conectarnos con el Evangelio, nos recuerda
que es un tiempo de guardar silencio en el corazón, a ejemplo de Jesús que se retiraba todos
los días a lugares desérticos para orar. Debemos renunciar a palabras inútiles, a los rumores de
los chismes y hablar con el Señor.
Nos insiste en el desierto espiritual entre el bien y el mal, afirma que se trata de una lucha por
distinguir la voz del Señor que nos habla, la voz de la conciencia, del bien, estamos llamados al
desierto a escuchar lo que importa, lo importante lo esencial.

Reflexiones para la Cuaresma

Oración Lunes 2 de Marzo

Nosotros como cristianos, hemos empezado un nuevo tiempo: Comenzamos la CUARESMA. 
Recordamos que durante el Adviento preparamos nuestro corazón para el nacimiento de Jesús, pues durante la Cuaresma preparamos nuestro corazón para vivir la Muerte y Resurrección de Jesús cuando llegue la Semana Santa. 
Y lo prepararemos poniendo en práctica tres palabras claves: AYUNO, ORACIÓN Y LIMOSNA.
De estas tres cuestiones iremos hablando a lo largo de estos cuarenta días.

¿CUÁL ES EL AYUNO QUE DIOS QUIERE?

NEGARSE A DECIR MALDADES

  • Injurias, insultos, palabras ofensivas o que humillan.
  • Palabras de odio, de rechazo… Violencia verbal.
  • Mentiras, verdades a medias.
  • Negarse a difundir chismes y noticias sin confirmar.
  • Negarse a decirlas a través de las redes sociales, en mensajes de texto, peor por anónimos, ni por medio del comentario de pasillo.

ORACIÓN FINAL

Cuando me veas sudoroso, enjuga mi rostro.
Cuando me encuentres pobre, no me vuelvas la espalda.
Cuando esté hambriento, no me regales un pescado, enséñame a pescar.
Cuando te pida limosna, proporcióname trabajo.
Cuando me veas huérfano, no te lamentes; ofréceme un hogar.
Cuando me veas anciano y abandonado, acompáñame.
Cuando me veas tentado, sostenme para no caer.
Cuando me encuentres caído, no me escupas; levántame.
Cuando me veas calumniado, defiéndeme.
Cuando me veas triste, ayúdame a sonreír.
Cuando me encuentres contento, alégrate conmigo,
Porque en todo está Jesús.